Cancún, 1 de octubre de 2026.- Ante el crecimiento sin precedentes del sargazo en el Caribe, México plantea un cambio de fondo: dejar de tratar la macroalga únicamente como un problema que debe retirarse de las playas y convertirla en materia prima para una nueva cadena industrial.
Así lo dio a conocer José Luis Samaniego Leyva, subsecretario de Desarrollo Sostenible y Economía Circular de la Semarnat, en el marco de la 4ª Conferencia UE-Caribe Global Gateway sobre Sargazo, que se celebrará este 1 y 2 de octubre en Cancún, Quintana Roo, con la participación de representantes de gobiernos, organismos internacionales, sector privado, comunidad científica y banca de desarrollo.

Durante su intervención, el funcionario sostuvo que el volumen que enfrenta actualmente la región hace insuficiente el modelo tradicional de recolección y confinamiento.
Samaniego Leyva reveló que 2026 ya es considerado el año más severo desde que existe monitoreo satelital, con una estimación de hasta 35 millones de toneladas húmedas de biomasa flotante en el Caribe durante mayo.
En Quintana Roo, el desafío también ha alcanzado niveles históricos. Mientras en 2025 se retiraron 95 mil 782 toneladas, en lo que va de este año ya se han superado las 123 mil toneladas, con la temporada todavía abierta.

El subsecretario advirtió que el problema aumenta cuando el sargazo permanece en la arena, debido a la descomposición de la biomasa y la generación de gases como metano y sulfuro de hidrógeno, además de sus efectos sobre playas, arrecifes, pesca y actividad turística.
Ante este escenario, México pretende que el sargazo deje de representar únicamente costos de recolección, transporte y disposición final.
Una de las piezas centrales de esta estrategia será el Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar de Quintana Roo, proyectado en Puerto Morelos, donde se busca concentrar empresas capaces de procesar entre 600 y 4 mil toneladas diarias.
La Semarnat tiene identificadas actualmente 198 iniciativas mexicanas relacionadas con el aprovechamiento del sargazo. De ellas, 38 ya comercializan productos y 11 se encuentran en condiciones de escalar sus operaciones.
El objetivo es generar un suministro constante de materia prima para estas empresas y, al mismo tiempo, ofrecer condiciones para atraer inversión nacional y extranjera.
La estrategia contempla además reforzar la recolección en aguas abiertas.
De acuerdo con Samaniego Leyva, la Secretaría de Marina contará con una inversión superior a 2 mil millones de pesos para ampliar su capacidad operativa, incluyendo embarcaciones especializadas, barreras de contención y un muelle en Puerto Juárez.
La primera etapa, de 768 millones de pesos, elevará la capacidad de recolección de 627 a mil 870 toneladas diarias, con una meta posterior de hasta 3 mil toneladas por día.
La lógica planteada por el Gobierno Federal es que retirar la biomasa en el mar reduzca la cantidad que termina acumulada y descomponiéndose en las playas.
Pero retirar millones de toneladas no resolverá por sí solo el problema. El nuevo desafío será qué hacer con todo ese material una vez recolectado.
Por ello, México propone construir un mercado regional que permita establecer estándares de calidad, sistemas de pronóstico de arribos y mecanismos para almacenar, secar y transportar la biomasa.
También busca facilitar el financiamiento de proyectos para que la transformación del sargazo no dependa únicamente de iniciativas aisladas.
La apuesta es que el Caribe pueda pasar de gastar recursos cada temporada para retirar el sargazo a generar productos, empleos e inversión a partir de la misma biomasa que hoy representa una presión ambiental y económica.
La 4ª Conferencia UE-Caribe Global Gateway sobre Sargazo, que se desarrolla este 1 y 2 de octubre en Cancún, busca precisamente avanzar en esta coordinación regional y establecer una hoja de ruta rumbo a la próxima edición, que se realizará en República Dominicana.
Agencias



