Un análisis de un molar posterior con incrustación de jade reveló que la odontología maya también cumplía funciones curativas para aliviar el dolor de muelas y tratar caries.
La presencia de calcificación en la pulpa dental mediante imágenes 3D confirmó que el procedimiento se realizó en un individuo vivo en un diente no visible socialmente.
El cemento orgánico empleado para fijar las piedras contenía una mezcla de calcio, fosfatos, betún y aceites esenciales, conservando la adhesión durante más de mil años.
El hallazgo demuestra que los antiguos mayas poseían avanzados conocimientos farmacéutico.



