Chetumal, 24 de diciembre de 2025.- La zona arqueológica de Dzibanché, en el sur de Quintana Roo, vuelve a colocarse en el centro del mapa histórico del área maya tras la conclusión de trabajos de exploración, restauración y conservación en tres de sus conjuntos arquitectónicos, realizados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia como parte del Proyecto Integral Dzibanché–Promeza.
Las intervenciones permitieron fortalecer la preservación de un sitio clave para entender el poder político de la dinastía Kaanu’l, también conocida como la de los Reyes Serpiente. En Dzibanché se localiza un dintel de madera único en el mundo maya, cuyas inscripciones documentan la entronización de un gobernante Kaanu’l y su dominio sobre Tikal, en lo que hoy es Guatemala, durante el siglo VI de nuestra era.
Los trabajos se desarrollaron entre 2023 y 2024 y abarcaron espacios emblemáticos como los templos del Búho y de los Cormoranes, la Pequeña Acrópolis, plazas ceremoniales y juegos de pelota del Grupo Principal; además del Edificio de las Columnas en Lamay y varios basamentos y templos del conjunto Tutil. A estas labores se sumaron estudios cerámicos, osteológicos, geofísicos y trabajo antropológico con comunidades cercanas, lo que permitió ampliar la lectura histórica y social del sitio.
Las investigaciones confirman que Dzibanché fue la sede original del linaje Kaanu’l, uno de los más influyentes del mundo maya, con presencia decisiva en ciudades como Calakmul, Caracol y Palenque.
Su arquitectura, con rasgos de influencia teotihuacana, y sus relieves de estuco polícromo refuerzan la idea de una red política y simbólica de gran alcance. Con estos avances, Dzibanché no solo se conserva: se reafirma como una pieza clave para entender el origen y expansión de uno de los poderes más importantes de la civilización maya.



